Tu rutina en 3 pasos: cómo hacerlo

Una guía para orientarte entre limpieza, tratamiento e hidratación y protección solar. Adapta la rutina a tu piel y sigue siempre las instrucciones de cada producto: no necesitas utilizar todos los formatos ni combinar todos los activos.

01 · Limpia: cómo hacerlo

Empieza con la limpieza para retirar suciedad y restos de productos.

  • Aceite o bálsamo limpiador, si lo necesitas: utiliza un producto formulado para limpiar o desmaquillar. Sigue su etiqueta para saber si se aplica sobre piel seca y cómo emulsionarlo y retirarlo. No todos los bálsamos son limpiadores.
  • Gel o espuma limpiadora: si su etiqueta indica aplicación sobre piel húmeda, masajea suavemente y aclara según sus instrucciones. Evita frotar y el contacto con los ojos, salvo que el producto esté indicado para esa zona.

La doble limpieza es una opción, no un paso obligatorio para todas las personas o en cada lavado.

02 · Trata: cómo hacerlo

Tras la limpieza, elige el cuidado adecuado para tu necesidad. No hace falta aplicar un tónico, una esencia y un sérum a la vez.

  • Tónico o discos: aplícalos según su etiqueta, sin frotar. Comprueba si necesitan aclarado y con qué frecuencia se utilizan.
  • Esencia, sérum o ampolla: sigue la cantidad, el orden y la frecuencia indicados por el fabricante. No des por hecho que distintos activos son compatibles entre sí.
  • Crema hidratante: aplica según las instrucciones del producto. Utiliza en el contorno de ojos únicamente fórmulas indicadas para esa zona.

Introduce los productos nuevos de uno en uno y suspende su uso si aparece irritación.

03 · Protege: cómo hacerlo

En la rutina de día, utiliza un protector solar con protección UVA y UVB acreditada y adecuado para ti. No presupongas que una crema hidratante ofrece protección solar.

  • Aplícalo después del cuidado facial y antes del maquillaje, siguiendo las instrucciones del envase.
  • Respeta la cantidad, la antelación a la exposición y la frecuencia de reaplicación indicadas. Reaplica especialmente después de bañarte, sudar o secarte con una toalla, según la etiqueta.
  • Complementa su uso con sombra, ropa y otras medidas de protección. Ningún protector bloquea toda la radiación.

Esta guía es orientativa y no sustituye las instrucciones del producto ni el consejo de un profesional sanitario cuando lo necesites.